Amig@s de Brico-Taller, Has pensado últimamente: “ quiero hacer el mantenimiento de mi coche yo mismo” pues nos gustaría compartir con vosotros una serie de consejos y directrices básicas para llevar a cabo un óptimo mantenimiento preventivo de vuestro vehículo. Una serie de puntos de fácil revisión y vital importancia, que podéis controlar y renovar vosotros mismos en nuestro autotaller de L’hospitalet, Barcelona en donde contamos con box de alquiler por horas.

Es por ello que compartimos con vosotros ocho puntos básicos para el mantenimiento de vuestro vehículo:

1) Una vez por semana conviene mirar los niveles de líquidos que emplea el coche. Antes de hacerlo, hay que tener en cuenta que las mediciones deben hacerse con el coche inmovilizado y en llano, y con el motor parado y en frío (o no demasiado caliente).

Aceite. Imprescindible para la lubricación del motor, un pequeño consumo de aceite es normal. Por eso, hay que controlar que el nivel no descienda por debajo del mínimo necesario. Aunque actualmente muchos coches nos muestran electrónicamente el nivel de aceite del cárter, la única medida realmente fiable es la que da la varilla de control. La medición debe hacerse siempre con el motor en frío y con el coche en llano. Al extraer la varilla conviene limpiarla con un trapo y volver a ensartarla. Al extraerla por segunda vez, si el aceite queda entre las marcas de máximo y mínimo no hay mayor problema. Si el nivel es bajo, debe reponerse el aceite que falte con uno de sus mismas características, para lo cual es necesario abrir el tapón de rellenado y sin ensartar la varilla verter el líquido necesario para rellenar el cárter. Nunca hay que pasar el nivel máximo marcado en la varilla ya que se podría producir la realimentación hacia el motor, llegando a dañarse el sistema antipolución. Por eso es recomendable ir rellenando poco a poco, ensartar y extraer la varilla, mirar el nivel que va alcanzando y así hasta llegar al límite sin sobrepasarlo. Hoy en día, se recomienda cambiar el aceite en el taller, ya que los residuos que se generan son contaminantes y deben tratarse de forma adecuada.

Líquido refrigerante. Es el que estabiliza la temperatura del motor, por lo que cuando sea necesario es cuestión de añadir líquido sin sobrepasar la marca de máximo. Eso sí, como el líquido refrigerante funciona a presión, NUNCA debe abrirse el vaso de expansión que lo contiene a no ser que el líquido esté frío. Si se abre en caliente, la presión empujará el tapón y este saltará por los aires acompañado de una parte del líquido: la quemadura de la persona que lo manipule en ese momento está prácticamente garantizada.

Recuerda revisar periódicamente los niveles de líquido limpiaparabrisas, de dirección y líquido de frenos.

2) Los filtros se deven revisar periódicamente, dada su importante labor en el correcto funcionamiento de nuestro vehículo.

Filtros de aceite: El desgaste normal del motor implica la aparición de partículas metálicas que se desprenden de los componentes y van a parar al lubricante. El filtro de aceite tiene como misión retener dichas partículas que perjudicar el rendimiento del motor o incluso dañarlo gravemente. Dado que los períodos de reposición de los aceites se han dilatado mucho en los vehículos nuevos y a pesar de que la calidad de los filtros ha mejorado de forma notable, resulta imprescindible reponer este elemento cada vez que se cambia el lubricante.

Filtro de aire: Un filtro en buenas condiciones garantiza que el aire que llega al motor no contiene partículas abrasivas. De esa manera, la combustión se realiza en las mejores condiciones y el consumo de combustible se mantiene en los niveles recogidos en el catálogo del vehículo, al igual que ocurre con las emisiones contaminantes. Es importante que el filtro se revise siempre en las operaciones de mantenimiento del vehículo. El final de su vida depende mucho de los lugares por los que se circula. De ahí que, en caso de andar por caminos polvorientos habitualmente, sea necesario proceder con mucha más frecuencia a su reposición que si se conduce por ambientes mucho más limpios.

Filtro de combustible: Su funcionamiento difiere si se trata de vehículos de gasolina o diesel. En el primer caso, su labor consiste en eliminar las impurezas del combustible antes de que lleguen al motor, mientras que en los vehículos que funcionan con gasóleo sirven para eliminar el agua y evitar la corrosión de los elementos metálicos del motor. En ambos casos, su tarea es primordial para garantizar la salud del motor. Deben revisarse siempre que el vehículo entre al taller para su mantenimiento.

Filtro antipolen: Si el resto de los filtros que se montan en un vehículo tienen como fin garantizar la salud del motor del vehículo, el de habitáculo se ocupa de la de salud de sus ocupantes. ¿Cómo lo hace? “Atrapando” las partículas de polvo y los granos de polen que están en suspensión en el ambiente. Evitan, por tanto, que entren al vehículo y aminora su negativa incidencia especialmente en los alérgicos, además de proporcionar una sensación de limpieza y bienestar en el interior del habitáculo. Es conveniente reponerlos una vez al año, salvo que frecuentemente se conduzca por terrenos polvorientos o con mucha suciedad. Importante: un filtro colmatado tiene todavía peores consecuencias para la salud que la ausencia de filtro.

3) Las escobillas limpiaparabrisas deben renovarse a principios de otoño, con el incremento de las lluvias.

4) Una parte primordial en el mantenimiento del vehículo es la revisión del sistema de frenado. A modo visual, unos discos de freno oxidados son un mal presagio, así como la presencia de un reborde afilado en la superficie de contacto con la pastilla, que nos sugerirá un desgaste excesivo del disco. Otras verificaciones del estado del sistema de frenado se llevan a cabo durante la conducción, cuando se pisa el freno. Si el tacto del pedal es excesivamente esponjoso, puede existir aire en el circuito del líquido de los frenos. Si el pedal se va rápidamente hasta el fondo, podemos estar hablando de una fuga de líquido. Y si hay que pisar cada vez más, quizá es cuestión de un desgaste de las pastillas.

5) El sistema de suspensión es conveniente revisarlo cada 20.000 km aproximadamente, ya que se trata de un conjunto de piezas que sufre un desgaste paulatino, y es interesante revisarlo habitualmente para convenir que todo está en orden. Basta con subir el vehículo al elevador y, ayudados por una linterna, revisar que todos sus componentes (amortiguadores, bielas, rótulas, palier, cremallera de dirección, etc…) se encuentran en orden, y no presentan fugas de aceite o líquido de dirección, golpes o grietas.

6) Vigila una vez al mes el funcionamiento de todas las luces. Aunque ya no haya que llevar lámparas de repuesto en el coche (debido a la dificultad de su montaje e incluso a los riesgos eléctricos que puede suponer la operación de cambio en ciertos vehículos), no hay que olvidar que sí que es obligatorio mantener el sistema de iluminación y señalización en condiciones óptimas.

7) Comprueba la presión de los neumáticos al menos una vez al mes o antes de un viaje largo. Recuerda que la presión debe comprobarse únicamente con los neumáticos en frío.

8) Es verdaderamente importante comprobar regularmente la profundidad de los neumáticos y el desgaste al menos una vez al mes. Existe un mínimo legal de 1,6 mm. de profundida. Por debajo de esta medida estarías conduciendo sin ningún tipo de seguridad, además de jugarte una sustanciosa multa en caso de control.

Recuerda que en Brico-Taller , tu autotaller de confianza en Barcelona con sede en L’hospitalet te proporcionamos todo lo necesario: elevador, herramientas, recogedor de aceite usado y las llaves para desmontar los filtros. Todo incluído en el alquiler del box.

Brico-Taller, tu auto taller de confianza en Hospitalet de Llobregat.

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