Amig@s de Brico-Taller, hoy, vuestro autotaller de L’Hospitalet de Llobregat, un taller en donde tu mismo puedes arreglar tu coche gracias a nuestros box de alquiler completamente equipados, os vamos a dar unas directrices a tener en cuenta sobre el embrague, si, eso que cuando se nos rompe… hay que rascarse el bolsillo…

Hace unos años, la media de duración del conjunto de embrague era de aproximadamente 112.000 kilómetros.

Actualmente esta media ha subido notablemente, sobre todo si lo tratas bien y con cuidado, dependiendo también en gran medida del uso que le demos al vehículo, si es más urbano o interurbano. Sin embargo, si no tratamos el embrague apropiadamente, se nos puede romper en cualquier momento, y eso es algo que no queremos que pase ya que nos deja totalmente parados donde estemos.

Los camiones que están constantemente sobrecargados o que suelen arrastrar cargas grandes, pueden tener problemas más frecuentes relacionados con el embrague. El problema más común con los embragues es que el material de fricción en el disco se desgasta.

El material de fricción en el disco del embrague es similar al que podemos encontrar en el disco de los frenos – después de algún tiempo se desgasta. Cuando la mayoría o todo el material se desgastan, el embrague comenzará a patinar, y finalmente no podrá transmitir ninguna energía desde el motor a las ruedas. El embrague solo se desgasta cuando el disco del embrague y el volante (disco metálico) giran a diferentes velocidades.

El asunto es que cada vez que presionamos el embrague, sus discos se someten a altas temperaturas y mucha fricción, con lo que el desgaste tarde o temprano está garantizado.

Muchas veces, producto del uso excesivo de este pedal o por un tiempo prolongado ­cuando no se va a hacer ningún cambio­ acorta aun más el tiempo de vida de ese sistema.

Los problemas más asociados a un mal funcionamiento del mecanismo en cuestión suelen ser cierta dificultad para hacer entrar un cambio, ruidos extraños, un embrague que patina, trepidación (o temblores) y dureza en el pedal de embrague.

Cada uno de estos inconvenientes guarda relación con el desgaste o mala colocación de una pieza específica del sistema. Por ejemplo, asociado a los problemas para hacer entrar un cambio puede estar el deslizamiento

entre el motor y la transmisión; un cable de embrague, horquilla o rótula deformado o gastado; muelles del embrague doblados; articulaciones del sistema de accionamiento dañadas; entre otros motivos.

Así mismo, ante un exceso de movimiento o trepidaciones podría ser que el muelle de embrague esté doblado o roto; que las pastas (del embrague) estén contaminadas con aceite o grasa; que la secuencia de su atornillado sea incorrecta; o que exista un desgaste o lubricación excesiva en el estriado de la flecha de mando.

Un embrague “duro” es también un problema muy común. Todos los embragues requieren alguna cantidad de fuerza para poder presionar correctamente. Si tienes que pisar el fuertemente el freno, puede que algo no esté funcionando como debe. Un daño en el cable, el eje cruzado o en mecanismos asociados al embrague, pueden ser las causas más comunes. Algunas veces un bloqueamiento o desgaste en el sistema hidráulico puede causar un embrague duro.

No existe un kilometraje o un periodo de tiempo concreto que determine cuándo debemos cambiar el embrague del coche. Es decir, únicamente tenemos que cambiarlo en el momento en el que detectemos alguno de los problemas mencionados con anterioridad o cualquier funcionamiento anómalo en el conjunto de embrague y transimisión.

En próximos posts os orientariaremos y os daremos la información básica necesaria para que vosotros mismos podais cambiar el kit de embrague de vuestro vehículo, que aunque parezca una tarea digna del mecánico más experimentado, con las herramientas, medidas de seguridad necesarias y conocimientos del funcionamiento de la transmisión no es una tarea tan complicada.

Así que, amig@s, os animamos a que vengáis a nuestro autotaller en L’hospitalet de Llobregat, Barcelona para que vosotros mismos podáis arreglar vuestro embrague del coche, o cualquier otra reparación; vosotros ponéis la mano de obra y vuestra habilidad, y nosotros os facilitamos los boxes de alquiler equipados con todas las herramientas necesarias.

Hasta la próxima amig@s.