LOS FRENOS, La Única Manera de Detener Nuestro Coche

Junto a los neumáticos uno de los componentes más importantes de nuestro vehículo son los
frenos. Los frenos nos ayudan a controlar totalmente nuestro vehículo, el sistema de frenado es el
que más sufre a diario ya que se usa constantemente, una de las claves para el buen funcionamiento
de nuestro vehículo es mantener el sistema de frenado adecuadamente.
Las pastillas de freno están ubicadas dentro de las pinzas, estas hacen contacto con el disco cuando
activamos el freno. Las pastillas de freno es necesario cambiarlas con asiduidad, el paso del tiempo
y el uso son factores a tener en cuenta, ya que, los discos de freno y pinzas ofrecen una mayor
resistencia pero las pastillas no.

¿Con qué frecuencia deberíamos de cambiar nuestras pastillas de freno?

Hay diferentes factores que debemos de tener en cuenta, el primero es el tipo de vehículo que
tenemos, los km que solemos recorrer, dónde recorremos esos km (ciudad, carretera), el tipo de
conducción que tenemos y la antigüedad de las mismas (con el tiempo pierden su capacidad de
frenada).
Las pastillas de freno están compuestas de dos elementos: soporte metálico para la fijación con un
material prensado que nos permite detener el automóvil, ya que, se realiza fricción con el disco de
freno.
Tipos de pastillas de freno
En el mercado actual podemos encontrar 4 diferentes tipos de pastillas de freno:
Pastillas metálicas: este tipo de pastillas va unida a su efectividad por su alta calidad. Seguramente
sean las pastillas que desgastan en el resto de componentes de los frenos.
Pastillas cerámicas: en los vehículos deportivos, o de alto rendimiento estos frenos pueden
soportar elevadas temperaturas, la resistencia a la fatiga son las mejores del mercado, aunque
también las más caras. La capacidad de frenado con el suelo mojado se mantiene de una forma muy
eficiente.

Pastillas orgánicas: este tipo de pastillas son muy comunes, las componen materiales como grafitos,
fibras y resinas asegurando una gran durabilidad aunque debido a su gran uso pierden parte de su
capacidad.
Pastillas semi-metálicas: sin duda las más habituales en la mayoría de los vehículos del mercado,
mejoran la capacidad de frenada de las pastillas orgánicas. Compuestas por diversos metales
blandos que se incrustan en el material de fricción.
Pastillas metálicas: este tipo de pastillas destaca por su efectividad de frenada y su mayor calidad.
Desgastan en mayor medida el resto de los componentes del equipo de frenos.

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