Pasos a seguir en un accidente de tráfico

En primer lugar, hay que comprobar las funciones vitales de la víctima. Para hacerlo de forma adecuada, es necesario observar su respiración y luego, intentar hablar con la víctima para comprobar su nivel de consciencia y de respuesta. Una vez hecho estos pasos, hay que mirar si el cuerpo presenta hemorragias o lesiones graves.

En el caso de que la víctima esté inconsciente y no respire con normalidad, deberemos tumbar al herido sobre su espalda, preferiblemente sobre un suelo firme, y proseguiremos con una maniobra de reanimación cardiopulmonar (RCP).

Si el herido presenta una herida que sangra abundantemente se tiene eu tumbar sobre su espalda, y elevar y mantener en alto el brazo o la pierna que sangra, apretando la arteria que lleva la sangre a la herida. Pero, sobretodo hay que utilizar guantes protectores. A continuación, aplicar un vendaje compresivo sobre la herida y envolverlo firmemente dado vueltas, también se puede detener la hemorragia presionando con un pañuelo directamente sobre la herida.

De forma paralela, no olvidéis hablar y tranquilizar a la víctima, puede ser de gran ayuda. Del mismo modo, por lo general no se debe sacar al herido del interior del coche hasta que llegue el personal sanitario, a no ser que realmente su vida corra peligro. También, no hay que quitar nunca el caso a un motorista accidentado porque puede suponer un gran riesgo, solo debe hacerse si no respira o le cuesta hacerlo, o si vomita o ha vomitado.